La diferencia entre oír y escuchar es que oír es simplemente percibir los sonidos a través del oído y escuchar es prestar atención a lo que se oye, implica entender y comprender lo que te dicen. Si, además, lo hacemos de forma activa, pondremos atención también en los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo.
Escuchar activamente nos permite hacer preguntas o proporcionar respuestas más adecuadas. En algunas profesiones, esto se vuelve esencial. Especialmente si eres comercial o formador.
Una de las ventajas de la escucha activa es que provoca una relación positiva y de confianza con nuestro interlocutor y éste se siente valorado.
4 CONSEJOS PARA DESARROLLAR LA ESCUCHA ACTIVA
- No juzgues. Pon atención en sus palabras y sus emociones, no lo extrapoles a las tuyas.
- Evita dar consejos. Ya que el contexto del interlocutor no tiene por qué ser el nuestro.
- No interrumpas. A menos que sea imprescindible y relevante para entender el mensaje de la otra persona.
- Repite sus palabras. Repite lo mismo para demostrar que estás escuchando lo que te está diciendo. Cuidado, hazlo de vez en cuando, o no será creíble.
“Solo si escuchamos podremos aprender. Y escuchar es un acto de silencio; solo una mente serena pero extraordinariamente activa puede aprender” Jiddu Krishnamurti

